Me equivoco en mis propios conceptos, me digo que mi libertad consiste en arriesgarme y rebelarme.
Me regalan un pájaro enjaulado como metáfora explícita de mi situación actual. Manda huevos.
Y miro el pájaro chocando contra los barrotes y sé que si le abro la puerta morirá de inanición o de institucionalización. Le he puesto de nombre Andy Dufresne, esperando que algún día consiga escapar vivo de ésta. Ya sabéis, empeñarse en morir o empeñarse en vivir.
Lo miro, decía, y sé que sueña con otro tipo de vida en el que no siempre hay comida ni agua disponible, con menos comodidades, en el que no esperan de ti que cantes bien y seas bello (hay quien me sugirió que si no cantaba mucho le diera hormonas). Pero que pueda volar.
Cuanto más insoportable se vuelve mi existencia más me vuelco hacia los demás, en una dependencia rastrera que, bajo el pretexto falsamente hermoso de entrega, me hace ver la vida como si el resto tuviera la llave de mi celda, de la puerta de mi jaula.
O como si mi libertad dependiera exclusivamente de esa puerta, sin contemplar todas las posibilidades de las paredes.
Mi libertad, al fin, es saber que quiero volar. Y es no perder nunca la esperanza de hacerlo.
domingo, 3 de junio de 2012
sábado, 26 de mayo de 2012
10736 días
Publicado por
nietzsche
a las
23:59
Siento que me hago viejo. Me siento a tomar copas entre compañeros de trabajo y escucho a mayores hablando de matrimonios que sobrellevan y a jóvenes buscando dinero. Yo, en medio, adentrándome en una extraña madurez.
Hoy cumplo 10736 días.
He aprendido que soy un privilegiado por haber nacido donde uno se preocupa de comer poco en lugar de intentar comer algo. He aprendido que sigo siendo un animal homínido disfrazado de humanista, y que jugar con esta mezcla es todo lo que hacemos. He aprendido que no nos gobiernan los mejores, y que la historia es una novela triste. He aprendido que el mundo aún sigue siendo grande, y que en todos los lugares se puede aprender algo interesante. He aprendido que el dinero sólo sirve para comprar comida y libertad.
He aprendido que soy muy diferente a la gente que me rodea, y que esto no es ningún privilegio. He aprendido que soy mejor que la media en muchas cosas, y que soy peor que los mismos en otras. He aprendido a ser paciente, a callar, a escuchar, a ponerme en el lugar del otro, y a buscar otros puntos de vista. He aprendido que la pereza, la cobardía y el orgullo son mis pecados capitales.
He aprendido a caerme de un pedestal, a volverme a levantar, y a
darme cuenta que estaba subido sólo sobre humo. He aprendido que la vida
te sorprende, pero que los años te van robando las sorpresas. He
aprendido que por muy especial que creas ser, en determinadas
ocasiones, sigues siendo uno más. He aprendido a coserme cicatrices que
no se ven. He aprendido que la primavera sólo dura un segundo.
He aprendido a lamerme las heridas. A cortarme el pelo solo, a
arroparme cuando tengo frío, y a darme ánimos y calma cuando desespero. A
ser la mano en mi hombro. He aprendido a prever lo que luego ocurre, y
fallar pocas veces, menos de las que en ocasiones me gustaría. He
aprendido a convivir con los recuerdos y con los errores. He aprendido a
secar lágrimas propias y ajenas.
domingo, 6 de mayo de 2012
Be afraid to not try
Publicado por
nietzsche
a las
18:48
Viernes tarde de alcohol y palabras. Intercambio copas con un señor que ya se ha hecho mi amigo, aunque tenga edad de ser mi padre. Hablamos de la vida. Entre teoría y teoría él me explica lo que cree que es nuestro mayor problema: demasiados "¿Y si...?" y muy pocos "¿Y qué?". Estamos educados en el miedo. Desde todos los puntos a donde uno mire es difícil no acabar siendo un acojonado, un miedica, un cobarde. A todos nos pasó, todos tuvimos padres que nos construyeron para no dar nunca un paso al frente.
¿Y si no me gusta, y si no le gusto, y si me pierdo, y si me equivoco, y si me despiden, y si me duele...? ... ¿Y qué?
El sexagenario me confiesa que si volviera a vivir, si tuviera otra oportunidad, viviría sin miedo. Esa es su espina clavada.
Y para mí pensaba que el maldito llevaba razón, la razón que dan los años y la perspectiva de mirar atrás y arrepentirse por lo no hecho en lugar de por lo intentado. Y pensaba que yo no podía pecar a sabiendas, no podía llegar a viejo y arrepentirme de los mismo. Aunque también pensaba en el miedo a perder lo que se tiene, eso que no se valora hasta que se va. Es complejo arriesgar los pilares de una vida, los que sabes que, cuando no estén, cojearás durante años. Y por eso él me aclaró: si tuviera otra oportunidad no significa lo mismo que si diera marcha atrás.
La tarde avanzó para meterse en la noche. Faltaba la última cerveza, la que yo pagaba. Me llevó a un bar desconocido, un espacio multicultural, con galería de arte incluida. Encima de la barra una gran pizarra donde habitualmente se escribe la carta de comidas: tapas, montaditos y raciones. Pero aquella noche no había nada, sólo una frase escrita en mayúsculas y en cinco líneas:
DON'T
BE AFRAID
TO FAIL
BE AFRAID
TO NOT TRY
Se lo mostré al abuelo, puso cara de sorpresa, y rió.
Nota: el bar al que se hace referencia es Galerías Aurora, en Sevilla.
jueves, 3 de mayo de 2012
La buenAventura
Publicado por
FOLIE
a las
21:11
hay cosas que sólo con mirarlas se hacen realidad,
soy de un amor de venas largas y violetas, de un amor puesto del revés,
de una familia inventada
de una luna temblona.
me miraste diciendo que fracasar es aprender
yo andaba vestida sólo con unos pantys de fantasía
luego
tus manos en mis caderas
y finales de orquesta que no me dejan dormir
tus mentiras sonámbulas, mis creencias oníricas
te vi preparando con esmero la cabina de vuelo
y yo compro unas alas de mariposa por internet
generación drogada de éxito ficticio
inmóvil ante el derrumbe de lo que no luchó
sin ojos para mirar y poder seguir haciéndose la dormida
me embadurno de dudas vomitadas,
me limpias con pañuelo las comisuras
me siento respirar, y latir
reconozco el motor: ése que se hace llamar amor
soy de un amor de venas largas y violetas, de un amor puesto del revés,
de una familia inventada
de una luna temblona.
me miraste diciendo que fracasar es aprender
yo andaba vestida sólo con unos pantys de fantasía
luego
tus manos en mis caderas
y finales de orquesta que no me dejan dormir
tus mentiras sonámbulas, mis creencias oníricas
te vi preparando con esmero la cabina de vuelo
y yo compro unas alas de mariposa por internet
generación drogada de éxito ficticio
inmóvil ante el derrumbe de lo que no luchó
sin ojos para mirar y poder seguir haciéndose la dormida
me embadurno de dudas vomitadas,
me limpias con pañuelo las comisuras
me siento respirar, y latir
reconozco el motor: ése que se hace llamar amor
martes, 1 de mayo de 2012
Corporalidad
Publicado por
nietzsche
a las
19:09
Era ya de noche en la ciudad. La sombra de Nous vagaba entre las brisas que chocaban en las esquinas de las calles. De un rincón oscuro llegó un grito.
–El viento porta también sonidos –observó para sí Nous. Unos faros inoportunos iluminaron a Soma, que volvía a gritar. Estaba acompañada por un simple humano. Disfrutaban del sexo en plena calle, refugiados en la negra humedad de aquel rincón urbano. El coche intruso siguió su camino.
–Veo que sigues en lo mismo... –le inquirió Nous.
–¿Acaso hay algo mejor, neblina sin sentidos?
–Lo mejor puede ser lo más real.
–Esta es mi realidad.
Soma quiso así zanjar el dialogo, algo tenso. Tras una pausa, cambió el tono a más conciliador.
–Lo siento, sabes que no gusto de hablar.
Y de nuevo empezó a gemir como en éxtasis.
Hacía tiempo que no se encontraban, aunque resultaba curioso el que siempre acababan cruzándose. Tal vez el haber sido Una les seguía amarrando en cierto modo.
Nous la dejó allí. Viejos recuerdos la invadieron. Se elevó a refugiarse entre las nubes. Y siguió meditando. En ocasiones añoraba el poder dormir.
–El viento porta también sonidos –observó para sí Nous. Unos faros inoportunos iluminaron a Soma, que volvía a gritar. Estaba acompañada por un simple humano. Disfrutaban del sexo en plena calle, refugiados en la negra humedad de aquel rincón urbano. El coche intruso siguió su camino.
–Veo que sigues en lo mismo... –le inquirió Nous.
–¿Acaso hay algo mejor, neblina sin sentidos?
–Lo mejor puede ser lo más real.
–Esta es mi realidad.
Soma quiso así zanjar el dialogo, algo tenso. Tras una pausa, cambió el tono a más conciliador.
–Lo siento, sabes que no gusto de hablar.
Y de nuevo empezó a gemir como en éxtasis.
Hacía tiempo que no se encontraban, aunque resultaba curioso el que siempre acababan cruzándose. Tal vez el haber sido Una les seguía amarrando en cierto modo.
Nous la dejó allí. Viejos recuerdos la invadieron. Se elevó a refugiarse entre las nubes. Y siguió meditando. En ocasiones añoraba el poder dormir.
A veces echo en falta la posibilidad de vivir entre carnes y cuerpos, entre animales, sin plantear medios ni fines, ni buscar metas más allá de mi alimento. Echo en falta un interruptor tras la oreja donde parar los sistemas del neocórtex. Dejarme llevar por los ríos de dolor y placer en su ondulación inarmónica. No pensar. No necesitar distraer la atención para engañarme y dormir. Olvidar y borrar toda memoria, todo lenguaje, todo concepto abstracto... sólo sensaciones, estímulos, instintos... La infinitud de la vida espiritual me ahoga.
Pero a veces echo en falta la posibilidad de vivir entre espíritus. Me cansé de ser animal cada día, de beber, comer y dormir. Me cansé de mis procesos digestivos y de los achaques de un cuerpo que envejece. Echo de menos una puerta en la nuca por donde salir y abandonarlo. No sentir, no depender. Borrar la adicción al sexo, y la necesidad del abrazo. No quiero alimentarme, ni ducharme, ni dormirme, ni dolerme, ni insaciarme... El ciclo continuo de la vida carne me agota.
A veces quiero ser Nous. A veces quiero ser Soma. Pero siempre soy las dos cosas.
sábado, 21 de abril de 2012
Madre
Publicado por
nietzsche
a las
12:58
Samuel Aranda. Premio World Press Photo 2012.
¿Qué contiene el arte? Quizá simplemente se trate de transmitir sentimientos. Expresar ideas o pensamientos es el día a día del uso de la palabra, con mejor o peor fortuna utilizada por todos. Pero cuando se trata de expresar el sentir, aún más sencillo a priori si se trata de un sentir universal, parece ardua tarea a este pobre ser humano. El único contacto que consigue entre la palabra (producto y origen a la vez del raciocinio) y las emociones es la ira desatada por el grito. Un acercamiento al rugir salvaje de nuestros ancestros.
Pero el arte... el arte logra mostrar esos sentimientos, en una imagen, en unos versos, en un escenario...
La fotografía que encabeza este post es de Samuel Aranda y ha ganado el World Press Photo 2012. Cuando la vi me pregunté si la fotografía podía ser considerada como un arte. Y esta en concreto... me parece puro sentimiento, puro arte.
En algún rincón de algún sucio edificio yemení, un joven herido tras luchar por una revolución, por un sueño, o por un motivo para darse motivos de vivir... qué más da. Su brazo estirado muestra un tatuaje. Su rostro se hunde oculto buscando refugiar sus avergonzadas lágrimas en el calor que mejor supo cuidarle. Su cuerpo yace en el suelo, pero recogido entre los brazos tapados de una madre que se esconde bajo la tela de la cárcel impuesta por el orgullo, la cobardía y el egoísmo masculino. No se aprecia bajo la tela más que algunos centímetros de piel. Pero se insinúa en el gesto la ternura de la maternidad cansada de traer vida al mundo para esto. Si los hombres dieran a luz... Y se adivina una lágrima bajo el velo cayendo lenta, sin rabia. Es el llanto rancio de la no esperanza, del recuerdo de su pequeño en sus brazos, sin tela ni heridas interponiéndose entre ellos.
martes, 17 de abril de 2012
No
Publicado por
FOLIE
a las
20:50
no quiero decir sí
no quiero dejar de tener cada día un ratito para mí, sólo para mí
-autogustoseo-
no quiero huir, no quiero elegir,
no quiero hacer lo que se supone que debo hacer
no quiero estar rodeada en el metro de personas que parecen infelices
no quiero hacer como que soy feliz
no quiero comprar más cosas inservibles
no quiero volver a sentirme así de fea
no quiero tretas, engaños, estratagemas a estas alturas
no quiero no poder hablar de tu amante
no quiero charlas hablando mucho de futuro y nada de sexo
no quiero vida matrimonial y sin embargo
echo mucho de menos algo de rutina y menos de soledad
no quiero renunciar a los sueños
no quiero pertenecer al sistema, al partido, a la ideología
no quiero dejar de volar y sentirme libre, aunque sea una ilusión
no quiero envidiar, aislarme, deprimirme y lamentarme
no quiero vivir tan rápido
no quiero tener miedos sembrados por la sociedad y la tele
-al menos permitidme tener los míos propios-
no quiero hacer terapia impostada
no quiero sentirme tan lejos de todos
ni tan distinta
ni tan rara
ni tan loca
no quiero dejar de tener cada día un ratito para mí, sólo para mí
-autogustoseo-
no quiero huir, no quiero elegir,
no quiero hacer lo que se supone que debo hacer
no quiero estar rodeada en el metro de personas que parecen infelices
no quiero hacer como que soy feliz
no quiero comprar más cosas inservibles
no quiero volver a sentirme así de fea
no quiero tretas, engaños, estratagemas a estas alturas
no quiero no poder hablar de tu amante
no quiero charlas hablando mucho de futuro y nada de sexo
no quiero vida matrimonial y sin embargo
echo mucho de menos algo de rutina y menos de soledad
no quiero renunciar a los sueños
no quiero pertenecer al sistema, al partido, a la ideología
no quiero dejar de volar y sentirme libre, aunque sea una ilusión
no quiero envidiar, aislarme, deprimirme y lamentarme
no quiero vivir tan rápido
no quiero tener miedos sembrados por la sociedad y la tele
-al menos permitidme tener los míos propios-
no quiero hacer terapia impostada
no quiero sentirme tan lejos de todos
ni tan distinta
ni tan rara
ni tan loca
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