viernes, 2 de abril de 2010

¿No volveré a ser joven?

La vida me rodea, como en aquellos años

ya perdidos, con el mismo esplendor

de un mundo eterno. La rosa cuchillada

de la mar, las derribadas luces

de los huertos, fragor de las palomas

en el aire, la vida en torno a mí,

cuando yo aún soy la vida.

Con el mismo esplendor, y envejecidos ojos,

y un amor fatigado.

¿Cuál será la esperanza? Vivir aún;

y amar, mientras se agota el corazón,

un mundo fiel, aunque perecedero.

Amar el sueño roto de la vida

y, aunque no pudo ser, no maldecir

aquel antiguo engaño de lo eterno.

Y el pecho se consuela, porque sabe

que el mundo pudo ser una bella verdad



Francisco Brines
Aún no (1971)

La vida amurallada

...y la vida que se escapa, en qué bala está tu corazón...


La vida amurallada
Carlos Chaouen

miércoles, 31 de marzo de 2010

Banausos

¿Qué somos sino esclavos? ¿Quién nos vendió la virtud del trabajo? La vida es enormemente rica para hacer durante tantas horas, tantos días, tantos años... lo mismo. 

En boca de Sócrates: "Los oficios llamados artesanales (banausos) están desacreditados y es muy natural que sean muy despreciados en las ciudades. Arruinan el cuerpo de los obreros que los ejercen y de los que los dirigen obligándoles a llevar una vida casera, sentados a la sombra de su taller e incluso a pasar todo el día junto al fuego. Los cuerpos, de esta manera, se reblandecen, las almas se hacen también más flojas. Sobre todo, estos oficios, llamados de artesanos, no les dejan ningún tiempo libre para ocuparse también de sus amigos y de la ciudad, de manera que estas gentes aparecen como individuos mezquinos, ya sea en relación con sus amigos, ya sea en lo que toca a la defensa de sus respectivas patrias. Por eso, en algunas ciudades, sobre todo en las que pasan por belicosas, se llega hasta prohibir a todos los ciudadanos los oficios de artesanos"

Jenofonte
Económico

Los griegos no eran diferentes, creían lo mismo que nosotros, pero nosotros no pertenecemos al grupo de Sócrates, ni al de aquellos que en el foro se reunían a vivir. Nosotros somos los que para ellos eran sus banausos y sus esclavos. Lo peor es que ni siquiera nos damos cuenta de lo que somos...

sábado, 27 de marzo de 2010

HOY

Hoy he soñado bajo un cielo de acuarela

del mejor pintor de brocha gorda.

Un gorrión, pájaro innoble y olvidado,

trabaja bajo una teja.

El moho, mustio, sale de su sombra

y el verde vivo llena el horizonte.

¡Qué alegría el sol en la cara,

la primavera en el aire!


Esos instantes...


A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
Oscar Wilde (16 de octubre de 1854 - 30 de noviembre de 1900). 
Escritor, poeta y dramaturgo británico.

jueves, 25 de marzo de 2010

Frases en la autopista

Autopista del Norte. Tenerife. Eterna e interminable caravana matinal. Una frase de 20 metros escrita en la ladera de una montaña cambia cada cierto tiempo, desde marzo del año pasado. Son mensajes que te invitan a sonreír, a soñar. Ideas que te colocan en el lado positivo. Objetivo: Propagar el optimismo.

¿Autor? Un anónimo. ¿Sus frases? http://frasesanonimas.blogspot.com/


lunes, 22 de marzo de 2010

La muerte de Sócrates

Últimamente sólo vengo refiriendo en estas páginas recuerdos a la muerte de algún gigante. Y no es mi intención el "monotematizar" mis intervenciones. Pero sin buscarlo, de frente se me ofreció de nuevo este cuadro. Y me fijé mejor en sus detalles:


La muerte de Sócrate. Jacques-Louis David. 1787

En el centro, Sócrates dispuesto a tomar la cicuta que le dará muerte aceptando así la condena que le han impuesto. Su discípulo, con la mano en el muslo del maestro, intenta persuadirlo para que no lo haga. El verdugo le acerca la copa de muerte avergonzado de sí mismo o de su especie. Platón, a los pies de la cama, absorto y perdido. Todos los demás se reparten entre la desesperación, la impotencia y la rabia.

Dicen que podría ser el padre de la filosofía (si es que ésta pudiera tener padre o madre). El oráculo lo calificó como el hombre más sabio de la Tierra. Quienes lo conocían, simplemente, lo consideraban la persona más inteligente y más justa que habían encontrado.

Fue condenado a muerte a sus 70 años. Quizás la condena más improcedente de la historia. Si hubiese hecho uso de sus amistades, podría haber evitado el crimen. Pero decidió aceptarla. Injusticia apropiada para quien tanto luchó en sentido contrario...

La vida tiene esas cosas. Los polos se acaban entrelazando, y nada es como debiera de ser. El final simpre nos deja sabor a melancolía, media triste sonrisa mal dibujada, y una mirada que va acumulando años y derrotas. Mas nunca se sabe... Qué es derrota, o qué es victoria.

En el diálogo en el que Platón describe el juicio, Sócrates termina diciendo: "Es hora de irse, yo para morir, y vosotros para vivir. Quién de nosotros va a una mejor suerte, nadie lo sabe, sólo los dioses lo saben"